martes, 11 de junio de 2013

CÓMO HACER CULTIVO HIDROPÓNICO

Material necesario para hacer un cultivo hidropónico:

·         Recipiente. Puede ser un cubo, barreño o el envase que más se adecue a las necesidades de espacio, tamaño de la planta, etc., pero que tenga una profundidad de entre 20 y 30 centímetros. Es importante que sea opaco, ya que la luz no debe incidir en las raíces.
·         Agua. Lo ideal es que sea agua de lluvia, aunque el agua potable también sirve siempre que tenga poca cal y poco cloro.

·         Bomba aireadora. Es muy conveniente que el agua tenga una buena ventilación, lo que se consigue con una bomba aireadora para acuarios unida a un pequeño tubo perforado por pequeños orificios, o bien a un difusor, que encontraremos en las tiendas de acuariofilia, lo que producirá un suave burbujeo.

·         Solución nutritiva. Azufre, boro, calcio, carbono, cobre, fósforo, hidrógeno, hierro, magnesio, manganeso, nitrógeno, oxígeno, potasio y zinc. Cada uno de estos elementos son necesarios en el cultivo porque sus propiedades se complementan entre sí y aportan a la planta todos los nutrientes que necesita para desarrollarse. A pesar de que hay distintas combinaciones adecuadas a cada especie, una opción muy práctica es adquirir en tiendas especializadas soluciones hidropónicas ya elaboradas.

·         Sustrato. Ayuda a que las raíces de la planta se aferren al interior del recipiente, protegiéndolas de la luz, drena y oxigena el agua y retiene los nutrientes que el cultivo necesita. Son componentes inertes, de bajo coste y livianos: arena, grava, piedra pómez, virutas, etc.


·         Semilla o planta pequeña. Para iniciar el cultivo se necesitan pequeñas plantas que se pueden obtener en tiendas de horticultura, o bien se germinan las semillas, frescas, en un semillero con mucha agua y oxígeno.





CÓMO REALIZARLO

 En casa se utiliza esta técnica de cultivo hidropónico cada vez que se colocan flores en un jarrón. Es la manera más sencilla de practicar la hidroponía. Pero si lo que se quiere es tener cultivos en casa más duraderos o trabajar con plantas más grandes, entonces se tendrán que utilizar materiales más apropiados y recipientes más grandes.

Se coge el recipiente y se le hace un agujero en la base, al que se le pueda adaptar un tapón de plástico o goma, para no perder la estanqueidad, que permitirá el drenaje del agua cada vez que haya que renovarla.

Luego se coloca una tabla de madera de las mismas dimensiones del recipiente, con orificios por los que se introducen las raíces de las plantas, con cuidado de no lastimarlas y sujetando el tallo de la planta con algodón, perlón, etc., de forma que las raíces quedarán sumergidas en el agua, pero el tallo quedará justo encima de la superficie.

Cada tres o cuatro horas al día se oxigena el agua con ayuda de la bomba aireadora; y cada dos o tres días (con el tiempo se hará diariamente), se lleva a cabo el control de la solución hidropónica y se le añaden los componentes necesarios para mantener la cantidad de nutrientes que la planta necesita.

Del mismo modo, cada 30 días en un primer momento, y más adelante cada 15, se renueva el agua, que se utilizará para regar otras plantas.

Es aconsejable mantener un control sobre el desarrollo de las plantas, por si padecen alguna enfermedad o sufren alguna carencia, y establecer un diario del cultivo donde anotar la evolución y los cambios más importantes del cultivo.

CONDICIONES PARA EL DESARROLLO DEL CULTIVO

pH. Hay que controlar el pH del agua antes de alimentar a las plantas. Debe estar entre 6,5 y 8,5.

Luz. Es fundamental para el desarrollo del cultivo; generalmente es aconsejable que reciba el máximo de luz indirecta del sol. Sin embargo, dependerá del tipo de planta, ya que hay especies que crecen mejor a la sombra.


Humedad. El valor establecido para una atmósfera adecuada es del 75% de humedad. Si es excesiva, la planta podría desarrollar alguna enfermedad, y si el medio es muy seco, también se verá perjudicada.

martes, 21 de mayo de 2013

HISTORIA DE LA HIDROPONIA

Las soluciones minerales para el aporte de nutrientes requeridas para cultivos hidropónicos no fueron desarrolladas hasta el siglo XlX. Los jardines flotantes de los Aztecas (chinampas) utilizaban tierra.
Los Jardinales Colgantes de Babilonia eran jardines supuestamente irrigados desde la azotea pero no hay evidencias de que utilizasen hidroponía.
El primer trabajo publicado sobre crecimiento de plantas terrestres sin suelo fue, Sylva Sylvarum (1627) de sir Francis Bacón. Después de eso, la técnica del agua se popularizó en la investigación. En 1699, John Woodward publicó sus experimentos de esta técnica con la menta verde. Woodward observó que las plantas crecían peor en agua destilada que en fuentes de agua no tan purificadas. Los primeros en perfeccionar las soluciones nutrientes minerales para el cultivo sin suelo fueron los botánicos alemanes Julius von Sachs y Wilhelm Knop en la década de 1860. El crecimiento de plantas terrestres sin suelo en soluciones minerales (solution culture) se convirtió rápidamente en una técnica estándar de la investigación y de la enseñanza y sigue siendo ampliamente utilizada. Esta técnica ahora se considera un tipo de hidroponía donde no hay medio inerte.
En 1928, el profesor William Frederick Gericke de la Universidad de Berkeley, en California fue el primero en sugerir que los cultivos en solución se utilizasen para la producción vegetal agrícola. Gericke causó sensación al hacer crecer tomates y otras plantas que alcanzaron tamaños notables (mayores que las cultivadas en tierra) en soluciones minerales. Por analogía con el término geopónica (que significa agricultura en griego antiguo) llamó a esta nueva ciencia hidroponía en 1937, aunque él afirma que el término fue sugerido por el Dr. W.A. Súchel, de la Universidad de California de hydros (regar) y ponos (trabajo).
Los informes sobre este trabajo y las fervientes afirmaciones de Gericke de que la hidroponía revolucionaría la agricultura provocaron una gran cantidad de peticiones de información adicional. Gericke rehusó desvelar sus secretos, ya que había realizado los estudios en su casa y en su tiempo libre. Este hecho provocó su abandono de la universidad de California. En 1940, escribió el libro, Complete Guide to Soilless Gardening (Guía Completa del Cultivo sin Suelo).
Se pidió a otros dos especialistas en la nutrición de las plantas de la universidad de California que investigasen acerca de las afirmaciones de Gericke. Dennis R. Hoagland y Daniel I. Arnon escribieron el típico boletín sobre agricultura en 1938, desacreditando las exageradas afirmaciones hechas sobre la hidroponía. Hoagland y Arnon llegaron a la conclusión de que las cosechas de cultivos hidropónicos no eran mejores que aquellos cultivos cosechados en buenas tierras. Los cultivos estaban limitados por otros factores que los nutrientes minerales, especialmente la luz. Estas investigaciones, sin embargo, pasaron por alto el hecho de que la hidroponía tenía otras ventajas incluido el que las raíces de la planta tienen acceso constante al oxígeno y que la planta puede tener acceso a tanta o a tan poca agua como necesite. Este es uno de los errores más comunes cuando el cultivo es sobre-irrigado o sub-irrigado, la hidroponía es capaz de prevenir que esto ocurra, drenando o recirculando el agua que no absorba la planta. En cultivos sobre tierra el agricultor necesita tener suficiente experiencia para saber con cuánta agua debe regar la planta. La solución con la que estarán en contacto las raíces debe estar suficientemente oxigenada para que el metabolismo radicular no se vea impedido.
Estos dos investigadores desarrollaron varias fórmulas para soluciones de nutrientes minerales. Unas versiones modificadas de las soluciones de Hoagland se siguen utilizando hoy en día.
Uno de los primeros éxitos de la hidroponía ocurrió durante la segunda guerra mundial cuando las tropas estadounidenses que estaban en el Pacífico, pusieron en práctica métodos hidropónicos a gran escala para proveer de verduras frescas a las tropas en guerra con Japón en islas donde no había suelo disponible y era extremadamente caro transportarlas.
En los años 60, Alen Cooper en Inglaterra desarrollo la Nutriente Film Technique. El Pabellón de la Tierra, en el Centro Epcot de Disney, abierto en 1982, puso de relieve diversas técnicas de hidroponía. En décadas recientes, la NASA ha realizado investigaciones extensivas para su CELSS (acrónimo en inglés para Sistema de Soporte de Vida Ecológica Controlada).

También en los 80 varias compañías empezaron a comercializar sistemas hidropónicos. En la actualidad (2010) es posible adquirir un kit para montar un pequeño sistema de cultivos hidropónicos hogareños por menos de 200 €. Las técnicas de cultivo sin suelo (CSS) son utilizadas a gran escala en los circuitos comerciales de producción de plantas de tabaco, (floating) eliminando así las almácigasen suelo que precisan bromuro de metilo para desinfectar el suelo de malezas, patógenos e insectos. También en Holanda y otros países con alto grado de desarrollo en cultivos intensivos las técnicas de CSS han avanzado, desarrollando industrias conexas y numerosas tecnologías que tienen que ver con el desarrollo de nuevos medios de cultivo como la perlita, la lana de roca, la fibra de coco o cocopeat, la cascarilla de arroz tostada y otros medios apropiados para sostener las plantas en casa
ENLACES
http://hidroponiapopular.blogspot.mx/
http://hacerhidroponiafacil.blogspot.mx/
http://hidroponiamex.blogspot.mx/

EJEMPLO


La insuficiencia y mala calidad de los alimentos es una triste realidad, así que ¿por qué no producir tu propio alimento utilizando una novedosa alternativa denominada hidroponía?
La hidroponía es una técnica agrícola que permite producir plantas sin emplear el suelo. En ausencia de éste, las raíces de las plantas crecen dentro de un sustrato como arena, tezontle, agrolita o lana de roca, entre otros, y se incorporan los nutrientes mediante una solución nutritiva a través del riego.

¿Dónde?

En la terraza, el patio, el techo, el balcón o un lote urbano difícil de cultivar por sistemas tradicionales. Para producción de autoconsumo (una sola persona) considera un espacio de dos a tres metros cuadrados.
¿Qué cultivar?
Lechugas, cebollas, perejil, cilantro, calabaza, entre muchas otras.

Material necesario para la germinación

Utiliza cualquiera de los siguientes sustratos:
  • Peat most y agrolita en concentración 1:1
  • Agrolita y vermiculita en concentración 1:1
  • Agrolita, vermiculita, peat moss 1:1:1

Arma tus semilleros

En un germinador de unicel, plástico o madera coloca la semilla y el sustrato. Riega cada tres días dependiendo la humedad que presente y mantén el semillero en un lugar iluminado, sólo cuida que no reciba luz directa del sol. En zonas muy cálidas el riego es diario.
Trasplanta
Esto se hace cada 28 días aproximadamente, cuando la planta es capaz de sostener el sustrato sin desprenderse de la raíz. Debe tener una altura de 10 a 12 cm y de dos a seis hojas.
Humedece todas las plantas del semillero y golpea ligeramente las partes laterales del éste para que se afloje el sustrato. Retira el semillero tomando la plántula desde la base para evitar romper la raíz.
Sumerge las plantas en un vaso con agua y sacúdelas suavemente de modo que desprendan todo el sustrato sin lastimar las raíces. En caso de transplantar a sustrato, pásalas de forma directa. Finalmente, las plantas se colocan en las charolas hidropónicas para darles vida hasta su cosecha.

Suministro de agua

  • Antes del trasplante: 250 ml
  • Durante el desarrollo hasta la fructificación: 500 a 750 ml
  • Plantas porte bajo (lechuga, rábano, cilantro, acelga, espinaca) para cosecha:1 l
  • Plantas porte alto (jitomate, pepino, calabaza, chícharo) en producción: 1.3 l
Nutrientes necesarios
Disuelve las sales fertilizantes en agua. La solución nutrirá a la planta durante todo su proceso de vida, puedes utilizar: hidropónica estándar, hidropónica ensalada, jipipe o para forraje hidropónico.
Emplea cualquiera de las 3 técnicas que existen:
1. NFT: Permite cultivar hortalizas en tubos redondos o cuadrados de PVC utilizando agua con nutrientes sin ningún tipo de sustrato. El costo aproximado para producir de 50 a 70 plantas es de $1,200 pesos. Para futuras producciones debes invertir $150 pesos en solución hidropónica de 2.4 kg que rinde mil litros de agua.
2. Raíz flotante: Permite cultivar hortalizas en cajones de madera o plástico sobre una placa de unicel que flota en agua con nutrientes. Requiere una medición continua de pH y electroconductividad del agua. En este caso, reinviertes en solución, semillas y sustratos para germinar.
3. Técnica en sustrato: Para llevar a cabo este sistema puedes adquirir un paquete estándar con un costo de $380 pesos, con el cual puedes comenzar a cultivar alrededor de 700 plantas. El material básico es un semillero, semillas, sustrato para germinación, solución nutritiva y bolsas de cultivo que servirán como macetas de tus plantas.

IMAGENES DE HIDROPONIA





HIDROPONIA CASERA

VIDEOS







¿QUE ES LA HIDROPONIA?



La hidroponía o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola. La palabra hidroponía proviene del griego, hydro = agua y ponos = trabajo. Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas, que pueden crecer en una solución mineral únicamente, o bien en un medio inerte, como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras

CARACTERÍSTICAS

Los aztecas fueron la primer civilización humana en usar agricultura hidropónica eficientemente. Esta técnica mediante el uso de una Chinampa ocupó 100% de lo que era el lago de Xochimilco.
Los investigadores en fisiología vegetal descubrieron en el siglo XIX que las plantas absorben los minerales esenciales por medio de iones inorgánicos disueltos en el agua. En condiciones naturales, el suelo actúa como reserva de nutrientes minerales, pero el suelo en sí no es esencial para que la planta crezca. Cuando los nutrientes minerales de la tierra se disuelven en agua, las raíces de la planta son capaces de absorberlos. Cuando los nutrientes minerales son introducidos dentro del suministro de agua de la planta, ya no se requiere el suelo para que la planta prospere. Casi cualquier planta terrestre puede crecer con hidroponía, aunque algunas pueden hacerlo mejor que otras. La hidroponía es también una técnica estándar en la investigación biológica y en la educación, y un popular pasatiempo.
Hoy en día, esta actividad está alcanzando un gran auge en los países donde las condiciones para la agricultura resultan adversas. Combinando la hidroponía con un buen manejo del invernadero se llegan a obtener rendimientos muy superiores a los que se obtienen en cultivos a cielo abierto.
Es una forma sencilla, limpia y de bajo costo para producir vegetales de rápido crecimiento y generalmente ricos en elementos nutritivos. Con esta técnica de agricultura a pequeña escala se utilizan los recursos que las personas tienen a mano, como materiales de desecho, espacios sin utilizar y tiempo libre.
En 2010 se puede decir que la hidroponía o cultivo sin suelo ha conseguido estándares comerciales, y que algunos alimentos, plantas ornamentales y jóvenes plantas de tabaco se cultivan de esta manera por diversas razones que tienen que ver con la falta de suelos adecuados; por suelos contaminados por microorganismos que producen enfermedades a las plantas o por usar aguas subterráneas que degradaron la calidad de esos suelos.
El cultivo hidropónico requiere conocimientos avanzados para quien se proponga realizar un cultivo comercial. Al no usar suelo, ya no se cuenta con el efecto amortiguador o buffer que brinda un suelo agrícola. Tiene también diversos problemas con la oxigenación de las raíces y no es algo que pueda llamarse limpio cuando se realiza a escala comercial. Para gente con tiempo libre que quiere divertirse, para investigación, para demostraciones a alumnos sobre la esencialidad de ciertos elementos químicos, aun para quien quiera cultivar en un contenedor o una pequeña tina, para cultivar en naves espaciales o para cultivos a gran escala, presentará diversos niveles de complejidad, sobre todo si se quiere que sea una actividad económica y tenga bajo impacto ambiental.
La clasificación de los cultivos hidropónicos ha evolucionado más recientemente hacia formas abiertas o cerradas, dependiendo de si vuelcan el efluente o reutilizan la solución nutritiva como forma de protección ambiental y una mayor economía en su utilización.